jueves 27/1/22

Llegar a la ciudadanía, en especial aquel sector de población del medio rural, aportándoles información y conocimientos en materia sociosanitaria y en el uso adecuado de los recursos sociales es una de las finalidades de La Asociación Escola Rural de Saúde da Limia.
 Con la intención de colaborar en los objetivos de la Asociación en la labor de promocionar, prevenir y educar  en salud, he participado en las Jornadas de Terapias Alternativas de Salud , queriendo aportar desde la perspectiva psicológica conocimientos que ayuden a las personas a conservar y aumentar su salud.
 Mi colaboración en esta convocatoria han sido dos conferencias:
                - Crecimiento Personal, Autocontrol y Salud
                - Inteligencia Emocional y Salud
 Con ellas he querido dar a conocer a los asistentes aspectos muy importantes y a veces desconocidos pero fundamentales para mantenernos sanos y felices.
  Nuestro sistema nervioso es una estructura de enorme complejidad, un enorme laberinto en lo que todo se relaciona con todo y nada es causa de nada, donde no vale la pena perder el tiempo en desmenuzarlo ya que lo verdaderamente importante es aprender a manejarlo correctamente.
  La integración de los hemisferios cerebrales es la base neurofisiológica de la genuina conciencia humana, y sólo cuando uno es consciente puede encontrar el  verdadero significado de la vida y la propia existencia.
 La integración de los hemisferios cerebrales, como soporte de la verdadera conciencia humana, permite a las personas comprender el sentido de sus males psicológicos, y abre el camino del desarrollo interno que conduce a una vida feliz  en armonía con la naturaleza. Nos permite comprender en profundidad las posibilidades que tenemos y que tanto ignoramos, nos lleva  a un nivel  intelectual y emocional superior, el de la conciencia. Abarca el aspecto fisiológico, psicológico, cognitivo, experimental y emocional, potencia nuestra identidad real, exige reconocer, aceptar los sentimientos propios y ajenos, y utilizarlos para guiar nuestro comportamiento.
  El primer paso para conseguir la integración hemisférica es aprender a respirar. La respiración es la base de todas las técnicas de autocontrol, porque del control respiratorio depende la activación de la parte de nuestro sistema nervioso encargada de serenar e equilibrar nuestros sistemas fisiológicos, la rama parasimpática. Al activarse el sistema parasimpático se produce una toma de conciencia corporal acompañada de la activación del hemisferio derecho del cerebro y su integración con el izquierdo. Esto significa que cuando respiramos conscientemente estamos activando sincronizada e integralmente todos los centros de nuestro sistema nervioso. Esta activación es la base del autocontrol porque es de carácter jerárquico, es decir, en ella los centros superiores de la corteza cerebral someten al resto de las estructuras. 
  Si aprendemos técnicas de respiración vamos a comprobar cómo nuestro nivel de energía y de bienestar aumenta.
   A nivel neuronal, la respiración estimula las glías potenciando la respuesta neuronal.
  A nivel celular, es un sistema que se regenera o degenera, según la cantidad de oxigeno que le llegue lo que nos lleva a pensar en la importancia de la respiración.
  A nivel linfático es importantísima ya que está comprobado que la mayoría de las patologías se deben a la falta de drenaje linfático, aquí la respiración desempeña un papel importantísimo porque activa la velocidad de la linfa y facilita el drenaje linfático, además de la purificación del riego sanguíneo.
  A nivel cardiovascular pasa lo mismo. La sangre de retorno, o sangre venosa, que llega al corazón necesita oxigenarse, pero es imposible oxigenar tantos litros de sangre si los pulmones sólo disponen de 3 cm cúbicos de aire. Esto produce una disminución de las capacidades intelectuales, una oxidación que repercutirá en enfermedades degenerativas.
  La respiración, no sólo es importante por el oxígeno sino también por los iones negativos, partículas energéticas que van implícitamente incorporadas en el oxígeno y de los que va  a depender nuestro sistema  inmunológico.
  Otro factor muy importante que pocas personas conocen es el ki o chi que traducida a nuestro idioma quiere decir magnetismo, energía vital, este también se incorpora en la respiración, y unido al oxigeno y los iones negativos activa los neurotransmisores como la dopamina, las encefalaminas, sustancias imprescindibles para tener el cerebro en óptimas condiciones y evitar enfermedades degenerativas como el alzheimer.
  El aprendizaje de las técnicas de respiración profunda y abdominal requiere la guía de un experto.
  Hay que aprender a diferenciar entre relajación muscular y relajación nerviosa. Esta depende de la relajación ocular y de la toma de conciencia del ritmo respiratorio. Una persona puede realizar actividades físicas intensas en un profundo estado de relajación nerviosa.
  La relajación empieza por el control respiratorio y la toma de conciencia corporal. Se da pareja a la activación del sistema parasimpático y la integración de los hemisferios cerebrales, todo lo que produce el equilibrio de los sistemas psicofisiológicos incluidos el hormonal y el inmune. La activación parasimpática está  asociada a las funciones de acumulación de energía y regeneración de los tejidos y, a su vez, contrarresta la activación simpática que es la responsable de los procesos metabólicos destructivos, la angustia y el estrés. El resultado es que la relajación induce el equilibrio de nuestro organismo y es la base de la salud a todos los niveles. Esta nos serena y equilibra a nivel mental, emocional y fisiológico. Nos permite prevenir, combatir y curar enfermedades. Hay que comprender que las enfermedades están mediatizadas por alteraciones metabólicas que afectan al sistema inmune y al sistema hormonal. Las alteraciones de estos sistemas se deben a  disregulaciones  del sistema nervioso, y en último término de la mente, que es quién lo controla todo.
  Dada la íntima relación que existe entre el cuerpo y la mente hay que comprender que el ejercicio físico es, en la misma medida, ejercicio psicológico. El estar en forma nos va  a permitir mantener un tono interno positivo, ser personas alegres y con buen ánimo, mejorando visiblemente la calidad de  vida. Esto sucede porque la base del esfuerzo físico es la voluntad, y está, a su vez, es el corazón de un psiquismo sano. Una voluntad fuerte implica siempre un cuerpo en forma y un carácter bien templado, lo que va a permitir un buen equilibrio psicológico.
  El ejercicio físico es de una importancia transcendente, es lo primero que deberíamos hacer nada más levantarnos para empezar el día. Durante el sueño la neuronas se desconectan y las tres cuartas partes de la sangre se van ala hígado. La mejor forma de conectar las neuronas y ayudar a que la sangre se distribuya por el cuerpo es moverse y sudar un poco. El ejercicio para ser completo, debe combinar tres componentes que son: resistencia, fuerza y flexibilidad.
  La emoción es algo que nos quita de nuestro estado habitual. Constituyen la manera en que nos enfrentamos a los diferentes eventos a los que nos exponemos cotidianamente.
  Se pueden clasificar en primarias y secundarias. Las primarias son aquellas que experimentamos en el momento del impacto emocional, es la emoción que se reprime por no ser aceptada socialmente. Las secundarias son aquellas que podemos expresar socialmente, asociadas a las relaciones interpersonales, enmascaran la emoción primaria u oculta, se intenta con ella esconder un sufrimiento escondido por tabúes o creencias.
  Cuando no pasamos  a la acción o reprimimos nuestras emociones, estas quedan impresas neurológicamente. Lo que no se expresa, queda grabado en el inconsciente y se crea una sensibilidad especifica que puede manifestarse en nuestra biología cuando la situación se repite un ay otra vez, o cuando supera un nivel de tolerancia particular en cada individuo.
  Cuando hablamos del cerebro cognitivo nos referimos al neocórtex, nos permite razonar y tomar decisiones, reflexionar, concentrarnos.
 El  cerebro emocional es inconsciente, preocupado sobre todo por sobrevivir, rápido , instintivo.
  En el tenemos centros importantes la amígdala y el hipocampo lo que llamamos los centro de la afectividad. El papel de la amígdala es la protección frente a cualquier situación de amenaza que percibamos. La del hipocampo es el recuerdo. Cuanto más profundo haya sido el recuerdo de sufrimiento, más reactiva será la respuesta biológica. Esta respuesta es inconsciente, irracional, y puede ser excesiva, lo que nos indica la presencia de un conflicto emocional.
  La capacidad de equilibrar el cerebro emocional y el cognitivo se conoce como inteligencia emocional, la capacidad de tomar conciencia de procesos tan rápidos y hacerlos lentos para su observación.
 Nos tenemos que reeducar para controlar y aprender a gestionar nuestras emociones frente a situaciones adversas y recuerdos dolorosos. Nos tenemos que hacer conscientes de que si tenemos que exponernos a personas con las que experimentamos emociones negativas, debemos mantenernos distantes emocionalmente y ser, simplemente, observadores de la situación. Tenemos que mantener nuestro cerebro emocional disociado de la situación y aprender a marcar la distancia, lo que llamamos umbral de tolerancia o de seguridad emocional.
Mª ISABEL TORRES LÓPEZ. PSICÓLOGA. PSICOTERAPEUTA

ACERCAR A LAS PERSONAS CONOCIMIENTOS DESDE LA PERSPECTIVA PSICOLÓGICA PARA CONSERVAR Y...
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