domingo 22/5/22

Debate acalorado entre dos bandos opuestos

El debate tras la presentación del proyecto Life Regenera Limia no defraudo a nadie

publico asistente a life rg.
publico asistente a life rg.

Tras la explicación del proyecto “Life Regnera Limia”, el pasado 5 de febrero, se abrió un foro de debate en torno a las medidas que se van a tomar para solucionar el problema. El mal estado de las aguas limianas a causa de la contaminación provoca la preocupación y las protestas de los vecinos.

Diego Compedriño fue el encargado de presentar el estado de las masas del río Limia, sus puntos fuertes y  débiles donde la contaminación es más abundante. Sin embargo, estas condiciones no se dan en todo el canal del Antela puesto que la parte superior cuenta con un deterioro mayor a la inferior. De todas formas, según el plan hidrológico, muchas zonas se encuentran en mal estado.

Por otro lado, la preocupación aumenta al mencionar el embalse de As Conchas puesto que esta masa de agua se encuentra en peligro por la proximidad de las granjas que vierten los desechos purines sin ningún control. Según este estudio, el rio Limia en verano tiene menos nutrientes que en invierno por la aplicación de los purines.

A pesar de haber sido un debate tranquilo, la tensión se palpaba entre los ecologistas y los ganaderos puesto que los primeros atacaban a los segundos y estos se defendían como podían, echándole la culpa al tiempo.  A pesar de tener los estudios y los datos en mano, la organización no fue capaz de responder satisfactoriamente a todas las preguntas de los asistentes afectados por las condiciones en las que se encuentran  las masas de agua limianas.

Entre el público, sobresalió un vecino de Xinzo, realmente preocupado con la causa y que quería demostrar sus conocimientos y su experiencia sobre la materia desde una perspectiva internacional. Este señor, natural de Xinzo, ha vivido toda su vida en Alemania. Por lo tanto, explicaba a los responsables del proyecto las técnicas avanzadas que utiliza este país para combatir la contaminación. Todas las aguas de Alemania tienen nitrato y necesitan ser depuradas. Este señor preguntaba por qué no se depuran los purines. A continuación, la respuesta de la organización fue clara y contundente: “Aquí no hay el mismo problema que en Alemania, entonces son otras las medidas que debemos tomar”.

Como anécdota, entre el público, surgió la duda si antes las aguas limianas eran de las mejores de Europa y ahora son de las peores. Ante semejante ataque, los responsables no tardaron en desmentirlo diciendo que esta información era incorrecta aunque fuera publicada por un diario de tirada nacional. Según el responsable del proyecto, este periódico realizó una mala interpretación de los datos aportados por el profesor que realizó el estudio isotrópico.

No obstante, el tema fundamental del debate fueron las acciones que se van a llevar a cabo para combatir este problema y mejorar la calidad del entorno limiano. Entre las 20 actuaciones previstas se encuentra la de optimización del suelo agrario para no saturar las tierras. Una de las medidas que se van a tomar es establecer una guía de buenas prácticas agrarias dirigida a los ganaderos que, según la organización, es más importante que recoger el purín y depurarlo. El responsable agroganadero del INORDE fue el encargado de explicar en que consiste esta guía y resaltar la importancia de respectar la rotación de los cultivos.

¿Quién debe velar por el cumplimiento del código de buenas prácticas? Es una de las preguntas que volaba entre el público y que quedó en el aire. Acto seguido, comenzó otra discusión de la mano de los ecologistas afirmando que  lo que se planta no estropea la tierra y, por lo tanto, se debe plantar menos pero de más calidad como hacían nuestros antepasados. Sin embargo, los ganaderos no estaban de acuerdo con esta afirmación puesto que aseguraban que todo lo que se planta desgasta el ecosistema. Y, además, en los tiempos que corren los compradores no quieren productos ecológicos puesto que encarecen sus compras; a lo que los ecologistas se apuraron a desmentir puesto que el producto ecológico está muy demandado y cada vez existen más punto de venta al alcance de todos.

En conclusión, la Limia necesita un lavado de cara puesto que la imagen de la comarca se ha visto perjudicada. El proyecto Life pretende conseguir restablecer y reparar la buena reputación que poseía la región en tiempos no tan lejanos. Y como bien explico el representante del INORDE: “Todo mata, si te comes un pote de lentejas de mueres, todo tiene que ser en su justa medida”.

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