miércoles 19/1/22

Desde que el mexicano Enrique Corcuera, en el año 1962, inventara el juego del pádel, algunos creen que todos los pueblos que se precien deben de contar con las instalaciones adecuadas para la práctica de tan noble deporte. Para practicarlo se necesita vitalidad, agilidad, resistencia, reflejos y un sistema cardiorrespiratorio sano y potente; además es imprescindible la coordinación con tu compañero de equipo. En España el ex -presidente José María Aznar popularizó su juego al convertirlo en una de sus aficiones; también ayudó a que se percibiese como un deporte de elites. De hecho su práctica requiere unas infraestructuras específicas que pocos municipios pueden ofrecer. Por ello es noticia que un pequeño ayuntamiento rural de nuestra provincia tenga la iniciativa de construir una pista para jugar al pádel: ¿Crisis del rural?, ¡ si hasta pueden jugar al pádel!. ¿Emigración juvenil?, ¡actividad asegurada, el juego del pádel!. ¿Sanidad, educación, atención a la dependencia..?, ¡el juego de pádel lo soluciona todo!.

   El problema se planteará en otros municipios, envidiosos de tal panacea, que tendrán que planificar como conseguir una pista de pádel que ofrecer a sus ansiosos ciudadanos. Los pabellones deportivos han quedado obsoletos; los campos de fútbol generan violencia; las canchas de baloncesto requieren altura para su juego; las piscinas climatizadas, son de costoso mantenimiento ¿Qué mejor inversión que una pista de pádel, que solo cuesta unos módicos 10. 000 €?

     Ourense, provincia de emigrantes, envejecida, marginada, expoliada hasta las entrañas. La patria chica de Otero, de Risco, de Blanco Amor, de Jaime Quesada, de Tovar, de Gimeno, de Virgilio, de Dios, de Bóveda, de Prego, de Celso Emilio, de Curros, de Casares, de Valente, de Corbal, de Tabuada Chivite, del Padre Feijóo, de las hermanas Pura y Dora Vázquez …de tantas docenas de hijos e hijas ilustres que relacionarlos llenaría páginas y páginas. Tierra curtida por la adversidad; maltratada por un desarrollo inexistente, que ha destruido paisajes naturales de gran belleza a cambio de nada. Aguas contaminadas, aldeas abandonadas, bosques arrasados, montes horadados, peñascos dinamitados, parcelas convertidas en eriales. ¿Por qué?. ¿Qué hemos hecho entre todos?; como una maldición bíblica el futuro se escapa a esta tierra regada durante siglos con el sudor de los trabajadores del campo. Y como en la Biblia el éxodo de nuestro pueblo marca su destino. ¿Cuántos miles de ourensanos viven en la diáspora?, ¿Cuántos hijos de esta provincia fructificaron en tierras extrañas? ¿Cuántos han muerto en el exilio económico?.

   Tierra rica y yerma, contradicción eterna de un territorio idealizado por poetas, que ilustraron un paraíso perdido por la ambición de unos pocos y el sometimiento de muchos. Es significativo que en un escenario adverso, se inviertan recursos en una pista de pádel. ¿Dónde se han invertido las ayudas europeas de los fondos estructurales y de cohesión, que a lo largo de los últimos años han llegado a nuestro país?. ¿Cuales son los objetivos de futuro que nos saquen de esta situación de precariedad? ¿Premios a la ourensanía? ¿Pistas de pádel? ¿Subvenciones caritativas y clientelares?. ¡¡No!!. Son las políticas activas dirigidas a la juventud, a los inversores, a los empresarios, las que generan riqueza. Es la inversión en educación la más rentable a medio y largo plazo. Hay que poner en valor nuestra riqueza ambiental y nuestros recursos naturales. Hay que explotar nuestra ubicación geográfica como centralidad de la euroregión Galicia- Norte de Portugal, puente entre Europa y Suramérica.¿Qué ha sido del Plan Estratégico para el desarrollo de la provincia?.  Lo que se puede asegurar es que las pistas de pádel, en la actual situación, es un gasto innecesario y superfluo, sobre todo cuando se financia con dinero público.

Gonzalo Iglesias Sueiro

    

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